martes, 9 de octubre de 2007

Relación entre El Deporte y El Consumo








Medios de comunicación, televisión y deporte: la audiencia de programas deportivos

De los diferentes medios de comunicación de masas, el que probablemente más ha contribuido a la difusión, popularización y desarrollo del deporte contemporáneo, es la televisión. Y es que de los diferentes medios de comunicación, la televisión es el que aparte de constituir un medio poderoso de información, también tiene una capacidad de entretenimiento como no la tienen la radio ni los medios de comunicación escritos. Desde los comienzos de la aparición de la televisión comercial en los Estados Unidos en los años 50, el deporte ha estado presente en la pequeña pantalla a través de la retransmisión de partidos, campeonatos, festivales y exhibiciones deportivas de toda índole. De este modo, el impacto original de la televisión ha sido, desde entonces, la promoción del interés y del desarrollo del deporte.



En nuestras sociedades avanzadas de la información, la televisión, junto a su función informativa, ha alcanzado la situación de ser el espectáculo familiar, cotidiano y masivo por antonomasia, contribuyendo de una manera decisiva a la revitalización de la vida hogareña . El deporte y la televisión han llegado con el transcurso del tiempo a depender estrechamente entre sí, ya que si bien es cierto que el deporte se ha popularizado gracias a la televisión, no es menos cierto que la televisión ha encontrado en el deporte uno de los medios más sencillos y asequibles para incrementar la audiencia. Y esto es lo que en realidad importa a la televisión, que un número creciente de espectadores conecten el aparato de televisión para seguir en este caso las retransmisiones deportivas, ya que a mayor audiencia, más elevados son los ingresos por publicidad. Es de este modo como el deporte ha alcanzado un papel estelar en la programación televisiva, porque utiliza una forma de comunicación universal, el lenguaje corporal del deporte, que va acompañado de reglas y rituales fácilmente reconocibles.


El deporte como consumo y espectáculo de masas


Al titular el capítulo “El deporte como consumo y espectáculo de masas”, queremos destacar dos dimensiones del deporte que han ido cobrando la máxima relevancia, en la medida en que el cambio social va reforzando el propio consumo de masas de una gran variedad de productos deportivos, al tiempo que se hace más patente el protagonismo de los espectáculos de carácter deportivo, especialmente en la televisión.

Un consumo que, siguiendo la línea teórica que propone Klaus Heinemann (1994), se puede entender como un servicio y como satisfacción de aspiraciones, como relajación y diversión, como acontecimiento y aventura, y como presentación de uno mismo, de aceptación y prestigio. Desde esta perspectiva teórica, un producto de consumo significa además, que es beneficioso económicamente, objeto de intereses económicos, comercialmente atractivo y con capacidad para competir en mercados dinámicos.


Patrocinadores del nombre de los estadios
La venta de los derechos sobre el nombre de los estadios es habitual en Estados Unidos desde hace más de diez años. En estos momentos dos tercios de los equipos que participan en las cuatro grandes ligas (NFL, NBA, MLB, NHL) juegan en estadios con nombres cedidos a los patrocinadores a cambio de grandes sumas de dinero, habiéndose extendido esta fuente de ingresos a equipos de ligas menores. Por este concepto unos 50 equipos se han repartido más de tres mil millones de dólares desde 1990.

Patrocinios con deportistas

Para mí es ridículo lo que se ha llegado a hacer en cuanto a la relación entre patrocinios y jugadores. Yo siento que muchos de los jugadores han perdido mucho interés en el deporte porque estan demasiado concentrados en la cantidad de dinero que pueden ganar fuera de el. Un ejemplo claro para mí es David Beckham. Cuando el era más joven, se dedicaba más a jugar y a mostrar sus verdaderas capacidades como atletas. Ahora, lo más relevante de este jugadore es su vida en el espectaculo y en la publicidad. Me molesta en lo particular de esta persona que pueda ganar tanto dinero ahora más que nunca, aún habiendo empeorado tanto en su nivel de juego.

En la clasificación de ingresos por salarios y patrocinios que realiza anualmente la Agencia Alemana de Informaciones Deportivas (SID), (Sport Informations Dienst www.sid.de) el golfista estadounidense Tiger Woods, fue el deportista mejor pagado del 2003 con
USD$100 millones, de los cuales USD$95 millones fueron por patrocinios y solo USD$5 millones por torneos de golf .Lo que significa un ingreso de 2.7 millones de pesos diarios.


Para el experto en mercadotecnia deportiva Bob Williams de la agencia norteamericana Burns Sports, Tigger Woods, con solo 28 años va a convertirse en el primer atleta en ganar USD$1,000 millones por convenios publicitarios, lo que podría ocurrir cuando cumpla 35 ó 40 años. Entre los contratos publicitarios del golfista están Nike, Buick, de General Motors, y American Express.El mayor contrato de patrocinio individual en la historia del deporte lo tiene Tigger Woods con la empresa Nike, USD$100 millones a cinco años. El segundo lugar lo ocupa el séxtuple campeón mundial de Fórmula 1, el alemán Michael Schumacher, quien en los doce meses de 2003 obtuvo USD$62 millones. De éstos USD$32 millones fueron del sueldo anual que le paga Ferrari y USD$30 millones del patrocinio, lo que significa ingresos de 1.6 millones de pesos diariosEl futbolista internacional inglés del Real Madrid, David Beckham, ocupa el tercer lugar de la lista con USD$35.2 millones, de los cuales 18 millones fueron por patrocinios. Lo que significa un ingreso de un millón de pesos diarios.
Según el periodico “Observer” el nombre Beckham es valorado en USD$ 335 millones. Es el sueño de todo anunciante o marca cobertura garantizada de la prensa y aumento inmediato en la venta de los productos que anuncia.
Las marcas pagan aproximadamente USD$1.6 millones por asociar sus productos a la imagen de Beckham.
Beckham es uno de los modelos deportivos y comerciales más exitosos de la industria del fútbol, mantiene contratos con Adidas, Pepsi, Vodafone, lubricantes Castrol, Marks and Spencer, Brylcreem, Police, TBC Cosmetics (Japón) y Meiji Seika (Japón).